domingo, 28 de octubre de 2007

NADA QUE PERDER

Hay veces que escuchas una canción y te sientes totalmente identificada con la letra. Esto es lo que me ocurrió con la canción de Conchita, Nada que perder.
Un día iba en el coche escuchando los 40 Principales en la radio y pincharon esta canción. No la había escuchado nunca antes. Cuando dijeron que iban a poner a esta cantante casi cambio de emisora, porque no su primer tema (3 segundos) no me gustó nada. Por suerte no lo hice y descubrí esta canción.
Empecé a escuchar lo que decía y parecía que estaba contando mi historia. Es una canción que ahora me encanta, la llevó en el MP3, la pongo en el ordenador, en el coche,... Y cada vez que la escucho algo por dentro me dice que es especial. Claro que es especial es mi situación en canción.
Supongo que no sólo será a mí, porque lo que cuenta la canción suele ser muy habitual en el amor. Una persona especial a la que no puedes olvidar después de terminar vuestra relación. Pasa el tiempo y ves como los hombres que pasan por tu vida no logran acabar con el recuerdo de aquella persona.
Pues ya sabes, como dice la canción, te quedan dos opciones: quedarte quieta o echar a correr.

Nunca se me dio demasiado bien
poner las cartas sobre la mesa.
Nunca se me dio demasiado bien.
Y ahora nos volvemos a encontrar
y me preguntas que tal me va.
ESTRIBILLO
Quisiera ser capaz de decirte la verdad,
decirte que me va realmente mal.
No te logré olvidar, ni lo intenté quizás.
Quisiera ser capaz, mirarte y no temblar,
decirte que nadie me volvió a besar.
No te logré olvidar, ni lo intenté quizás.
Y en lugar de eso sonrío y tiemblo,
y te cuento que ya acabé la facultad,
me puse a trabajar y me volví a enamorar.
Y en lugar de eso sonrío y pienso
por qué no seré capaz de decir la verdad.
Te pierdo una vez más.
ESTRIBILLO
Y ahora me quedan dos opciones:
quedarme quieta o echar a correr.
Y me pongo a correr, ya que puedo perder,
veras es que no me va demasiado bien.
No te logré olvidar, ni lo intenté quizás.
Y me pongo a correr ya que puedo perder,
veras es que nadie me volvió a besar.
No te logré olvidar ni lo intenté quizás.
Y ahora ya te toca a ti acabar con esta historia,
y ahora ya te toca a ti decir las cosas.
Pon un punto y final o bésame sin más.
Y ahora ya te toca a ti, no vale callar,
esta vez no volveré a perderte una vez más.
No me voy a marchar sin saber el final.
Nunca se me dio demasiado bien
poner las cartas sobre la mesa,
nunca se me dio demasiado bien.
Y ahora nos volvemos a encontrar
y me preguntas que qué tal me va.
Y yo ya no sé, ya no sé ni que contestar.

Una canción más para nuestra recopilación, aunque ésta se sale de la tónica habitual, pero es que hay días en los que una se pone melancólica y se pone a recordar viejos tiempos.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Celoso, ¿yo?

Hola gente, como habréis observado en el título del post, hoy la cosa se pone interesante. Se trata de una patología muy común entre los hombres, que crece como una epidemia, se extiende y además resulta difícil de frenar: ¡¡¡los celos!!! Nos referimos a esas situaciones en las que tú estás tranquilamente hablando con un amigo (y cuando digo amigo, es sólo eso, quién no entienda el significado de esta palabra que corra a buscar el diccionario más cercano y descubra la sabiduría que se halla en ese gran libro), y al día siguiente percibes cierto resquemor con tu pareja, como si estuviera distante, y entonces le preguntas:
- ¿te pasa algo?
Y te responde
- ¿ayer con quién estuviste?
- Con un amigo
- Pues no me gusta ese amigo
……
Cuando esto ocurre te dan ganas de dar rienda suelta a tus instintos y empezar a chillar pero, tú eres más inteligente y sigues hablando y le explicas que es uno de tus mejores amigos, que os conocéis desde hace tiempo y que el hecho de que él se pille una rabieta de tío posesivo, dominante e irracional no le justifica en absoluto. Sí, así son ellos, ya una no puede ni hablar por teléfono, ni enviar mensajes etc. con un amigo de toda la vida. Pobre de ti como lo hagas… Entonces te hará sentir culpable por ello. Eso sí, luego él te contará que ayer le llamó su amiga del alma o que una chica le envía mensajitos y tu tendrás que aguantar como si nada. ¿Pero de qué van? ¿Acaso no es lo mismo? Sólo que él te lo contará para aumentar su ego y para hacerte saber que hay más chicas interesadas por él. Claro que sí chico.
Otro caso es cuando vas por la calle con un amigo y, ese chico (que está en proyecto de ser tu novio pero que aun no lo es) te ve, y más tarde te comenta que no sabía que tenías pareja…en fin, son así, como en su cabeza sólo existe el sexo, piensan que nosotras somos tan simples como ellos y no se dan cuenta, porque su superficialidad no les deja ver, ellos sólo son capaces de pensar que si tienes un amigo te lo estás tirando, no hay otra explicación posible, no pueden entender que te relacionas con más gente y que si alguien te cae bien y es del género masculino no pasa nada, que no es un delito hablar con un tío que no es tu novio!! Lo peor viene cuando encima se creen con el derecho de pedirte explicaciones sin ser tu pareja o todavía peor, siendo tu ex. ¿A ti tengo que explicarte yo con quien salgo o dejo de salir? Venga hombre no me hagas reír! Y si además de celoso es tonto, tendrá el morro de intentar hacerte sentir mal por el simple hecho de hablar o de “subirte con un chico al coche” (que puede ser tu hermano/tu tío/tu primo…) porque por dios! ¿Qué hace una sin él? ¿Acaso el mundo no es mundo sin tíos como tú? ¿Quién te crees que eres para decirme nada? Sin comentarios, ¿verdad?
Pero sus celos pueden llegar todavía más allá. Al salir con ese chico te relacionas con su círculo de amistades. Relaciónate con sus amigos, pero con cuidado que se puede pensar que te estás tirando a todos sus amigos: “que bien te llevas con tal”, “cuanto tiempo juntos pasáis ¿no?” o “que bien os lo pasáis”. ¿Qué se le pasará por la cabeza? Tú sólo intentas llevarte bien con su grupo, tratas de encajar y te sale con esas. No se dan cuenta de que no somos como ellos. Estas hablando y riéndote con sus amigos y llega él, me gustaría saber que piensa en ese momento: “mira la zorra y los buitres” o algo así. Y lo mejor es que se acerque y os diga: “oye, que si molesto me voy eh!”. Pero, ¿qué esta pasando?
Y ahora viene lo bueno, como aun no es pareja tuya le dices: tú eres bastante celoso cuando tienes novia, ¿verdad? Y él: celoso, ¿yo?, la gran respuesta que te corrobora lo que en este blog queremos demostrar: es gilipollas. Ahora bien, ellos sí pueden recibir llamaditas de una tía, pueden serte infieles y luego volver contigo como si no hubiera pasado nada…serán cabrones!!!

domingo, 21 de octubre de 2007

Hay que ser fuerte!

Aquí estamos de nuevo para comentar las reacciones de los hombres ante una situación crítica. Nos referimos a cuando un buen día te dispones a tener una charla con tu hombre sobre el punto en el que se encuentra vuestra relación y él se hace el despistado como si la cosa no fuera con él. Pero tú insistes en hablar del tema soltando indirectas, mientras él intenta esquivarlas como si de un partido de tenis se tratase.
Total, que tú empiezas a mosquearte porque él parece no tener interés en comunicarse pero al final lo consigues y, contra toda expectativa, sucede algo desconcertante, increíble y condenadamente jodido: él se hace la víctima!!! Con lo que te ha costado iniciar la conversación y llegar a hablar civilizadamente, él te suelta: no sé porque estamos hablando de esto, yo estoy bien así, eres tú la que está a la defensiva, no entiendo por qué estás enfadada…y un sinfín de frases más típicas de ellos que utilizan como recurso para darle la vuelta a la tortilla y hablar sin decir nada.
En este punto, la situación es la siguiente: tu estabas preocupada, tenías una duda existencial sobre la relación, no sabías hacia donde iba ni si tenía futuro y querías hablarlo, y él ha cambiado los papeles llevándote a su terreno, lo que te hace pensar, ingenua de ti, que puede que seas tú la que está actuando mal y que no deberías haber sacado el tema porque le estás haciendo sentir incómodo, pero ¿de qué va? ¿qué está pasando? No eres tú la que debe sentirse mal porque es él quién ha creado la situación, quién está haciéndote dudar de todo, incluso de ti misma. Pero no te das cuenta y sigues hablando y llegas a la conclusión de que no, no es tonto, es gilipollas!!! te está haciendo chantaje emocional, está sorprendido de que te preguntes si te quiere o no y dice que no te ha dado motivos, pero ¡por dios! si hasta hace nada te fue infiel con otra, ¿¿¿eso no son motivos suficientes??? Pues no, él pone su cara de tristeza, sus ojitos tiernos y te atrapa, te lía, te seduce.
Pues bien, esto sucede una vez y otra, y otra, y otra, hasta que despiertas de tu inconsciencia, de tu enamoramiento tonto y te das cuenta de cómo es realmente: un ser egoísta, egocéntrico e imbécil que no vale la pena. Entonces, si tienes la suerte de abrir los ojos, eres una afortunada, ya no te afecta nada de lo que diga o haga porque tú te has vuelto fuerte, insensible a sus truquitos baratos y por eso decides acabar con todo de una vez por todas.
Y…vuelta a empezar, cuando le sueltas el rollo y le dices que quieres dejarlo él no sabe la razón, y se lo vuelves a repetir todo: que si ya nada es como antes, que si me has hecho daño, etc, etc, etc…
Pero él no entiende, no procesa, está abducido y como no, después de haber sido tú la que ha cortado, sigues teniendo remordimientos y mala conciencia y piensas que tal vez la culpa es tuya.
No te engañes, el daño te lo ha causado él, y sólo él, así que échale valor! sé fuerte y no te derrumbes, lo más difícil ya está hecho, has terminado con todo, ya no mires atrás.

Kaiser Chiefs-Everyday I love you less and less: muy ilustrativa para este tipo de casos, quedaros con la letra

viernes, 19 de octubre de 2007

Juegos de MSN II. Pero que tontos somos!

Hemos creído conveniente hacer una segunda parte de Juegos de MSN debido a los últimos acontecimientos. El tema requiere más espacio en nuestro blog para demostrar lo tontos que somos a través del MSN.
Somos tan tontos hasta el punto de perder el tiempo con tonterías, pensando en chorradas,... con lo fácil que es abrir una ventana de conversación. Sí, sí, así es.
A veces, el simple hecho de abrir una ventana que te daría acceso directo a la persona que te gusta o que quieres se convierte en toda una odisea y lío mental. O si no, piensa en el tiempo que has gastado en pensar si abrir o no esa ventanita. Pasan los minutos o incluso las horas delante del ordenador pensando en qué hacer. Imaginaos esa situación cara a cara, delante de la otra persona.
Pues así perdemos un tiempo maravilloso para hablar con esa persona por la que sientes algo especial, cuando todo podría ser mucho más sencillo.
Llega un momento en el que te conectas y le ves a él en la lista de contactos conectados. Te armas de valor y decides abrir la dichosa ventanita para hablar con ese chico que te quita el sueño. Y le escribes un: “Hola, que tal?” Pero no recibes respuesta ninguna, lo que te echa para atrás para la próxima vez.
Y luego están los nicks, esos puñeteros nicks que se convierten en un obstáculo más en esa acción de iniciar una conversación. Nicks que aparecen y desaparecen, con menajes oscuros que una no sabe descifrar que lo complican todavía más.
Por otra parte, continúan presentes en los juegos de MSN los cambios de estado del contacto: ahora estoy conectado, luego no estoy disponible... al rato me pongo conectado pero en dos minutos me desconecto. ¿Alguien entiende algo?
Luego el mejor momento, sin duda alguna, llega cuando ambas personas (tú y ese chico que tanto te gusta) estáis conectados, totalmente disponibles para hablar.... ¿y qué pasa? Que os quedáis como dos tontos mirando el nick del otro pensando ¿qué hago? ¿le entro? ¿o me espero a qué dé él ese paso?...
Y así pasan las horas demostrando lo tontos que podemos llegar a ser. Perdiendo un tiempo precioso para hablar con esa persona a la que quieres. Pasa el tiempo hasta que uno de los dos se cansa y se desconecta. ¡Vaya por Dios! Ahora toca esperar a que el encuentro digital se vuelva a producir. Te preguntas cuando volveréis a coincidir y esperando pasan los días, las semanas,.... sin hablar con él.
Mientras, durante este tiempo en el que no hay contacto entre los dos, tú te empiezas a plantear historias, paranoias mentales que dificultan todavía más el paso de iniciar una conversación.
¿Será que ya no le importo? ¿ya no le intereso? ¿le habrán contado algo de mí?.... y ese tipo de cosas que te planteas cuando sientes algo por esa otra persona y tienes miedo a ser rechazada.
El miedo nos invade y nos vemos incapaces de hablarle ¿y si le hablo y no me contesta?. Por eso, decides no hablarle y él pensará igual que tú y tampoco te dirá nada.
Estaréis conectados los dos, mirando los nicks y los muñequitos del MSN mil veces para comprobar que la obra persona sigue ahí, que no ha cambiado los mensajes,... Todos los días así, ¿qué manera más tonta de perder el tiempo, no?
Pero chicas, no hay más tiempo que perder: hoy puede ser un gran día. Atrévete a dar el paso. Decidida, abre esa ventana y salúdale. Si no te contesta ya lo sabes, no vale la pena perder el tiempo por ese hombre. Ya lo sabes, pero que por tu parte no quede.


martes, 16 de octubre de 2007

¿ A CUÁNTOS SAPOS DEBO BESAR PARA ENCONTRAR A MI PRÍNCIPE?


Érase una vez una joven princesita que vivía en un palacio donde todas las semanas se celebraba una fiesta para que la niña disfrutase con el resto de jóvenes que vivían en los alrededores del castillo.


No se preparaba de manera especial, pues era una fiesta más de tantas que ya se habían celebrado. Sacó del armario un de sus múltiples vestidos y los zapatos a juego con el bolso. Se dio un baño de espuma durante horas, se maquillo y se vistió. Aquel día estaba radiante. Se lo decían todos los sirvientes que se encontraba por los pasillos de palacio y ella se ruborizaba.


Cuando llegó la hora de la fiesta, se dirigió al gran comedor donde ya se encontraban todos los invitados. De entre la multitud destacaba un joven, un chico al que no había visto nunca.


Tras la cena, el joven se acercó a la princesa con otro amigo para presentarse. Algo pasó entre ellos, algo que nunca le había pasado antes a la princesa. Parecía que conocía a aquel joven desde siempre, pero era la primera vez hablaban. No hacía falta ninguna palabra para entenderse, sobraba con las miradas y gestos que se intercambiaban.


La noche acabó, el sol ya se reflejaba en los ventanales del gran salón del palacio. Para la princesa, la fiesta se había acabado muy pronto, porque mientras estaba con aquel joven notaba como el tiempo se le escapaba de las manos. Aún no había salido por la puerta y ya se preguntaba cuándo le iba a volver a ver.


Al día siguiente mandó a los sirvientes que organizaran más fiestas con cualquier motivo y que invitasen a los aldeanos. Así logró reencontrarse con aquel chico tan especial.


Los jóvenes se sentían muy bien juntos. Buscaban cualquier momento del día para verse, para mirarse, para hablar,... aunque ya sabían todo uno del otro.


Una noche calurosa en que la luna brillaba en lo alto de un cielo estrellado, los jóvenes paseaban por el río que separaba el palacio del pueblo. Se miraron a los ojos y sintieron algo especial en su interior. El joven tomó la mano de la princesa y la acercó hacia él y la besó. Parecía como si el tiempo se parase, como si no hubiese nada más a su alrededor. Los millones de estrellas y la luna que iluminaban el cielo contemplaban el amor de la pareja.


La mañana siguiente la princesita radiaba felicidad en su rostro. Sus ojos brillaban como nunca y su sonrisa iluminaba todo el palacio. Era feliz, la princesa era la mujer más feliz del mundo.


Nunca pensó que aquella persona que había encendido el fuego en su corazón iba a apagarlo tan pronto.


Esa noche volvió a encontrarse con “su príncipe” al otro lado del río. El joven no reía como la noche anterior, no mostraba felicidad como la princesa. Tras aquel beso, un beso como los de los sueños, pensó que aquella princesa no era para él.


No quería hacerla sufrir, así que la abrazó por última vez y decidió marcharse lejos, muy lejos de aquel palacio. Mientras, la princesa se quedó sentada junto al río donde caían las lágrimas que salían de sus ojos. Lagrimas de desamor y que recorrían sus mejillas, sus labios y que finalmente desaparecían en el agua de aquel río que vio como el amor llegaba y se iba de su vida.


La princesa se encerró en su cuarto y derramó toda su tristeza. Le habían arrancado el corazón y ella sabía que esa cicatriz tardaría en cicatrizar. Siguió adelante, sin corazón ni sentimientos, pero continúo con paso firme por la vida. Salió se su cuarto y les dijo a los sirvientes: "de ahora en adelantes, que todos los que vengan a palacio no tengan corazón (la Princesa y el Enano, Oscar Wilde)".


Tras aquella experiencia la joven princesa se preguntó: ¿A cuántos sapos tendré que besar para encontrar a mi príncipe?


Y colorín colorado, ni se casarón, ni fueron felices, ni comieron perdices.

Un cuento más cercano a la realidad que las tradicionales historias en las que la princesa encuentra a su príncipe azul y su vida es de color de rosa. Ahora las niñas ya no queremos ser princesas.

miércoles, 10 de octubre de 2007

JUEGOS DE MSN

Las nuevas tecnologías también tienen su espacio en una relación. En este caso vamos a hablar del MSN.

Cuando llegas a tu casa y pretendes descansar un poco después de un mal día en clase o en el trabajo. Te apetece hablar con los amigos y decides conectarte al MSN. Una vez conectada, vas a ver quien hay. Repasas las listas hasta que te encuentras a él, esa persona que no querías que estuviese (o si, pero tú lo niegas).

Una de dos o habláis o empiezan los juegos de MSN. Te pones no disponible para que no te hable y una de dos o te habla o pasa de ti. Si hace lo primero te mosqueas porque para algo estás no disponible. Si por el contrario, no te saluda, también te enfadas.

Te conectas, te desconectas,... así unas cuantas veces para que sepa de tu presencia. Él se pone no disponible, tú te pones en conectado. Se pone en conectado y tú te pones en ausente. El resto de amigos que estén conectados en ese momento alucinarán con el panorama.

Otra parte del juego del MSN son los nicks que nos ponemos y se ponen. Indirectas muy directas que hablan del estado de la relación, que en momentos de juegos de MSN suele estar mal. Pues alguna frase que incluya la palabra cabrón, o por qué no vendrá alguién / algo que les extinga como a los dinosaurios, ser mujer es una tarea terriblemente difícil porque consiste básicamente en tratar con hombres, facil es un adjetivo que se utiliza para calificar a mujeres con la moralidad sexual de un hombre, etc.

Otra opción es buscar una foto, bueno no. Buscas la foto que él tanto odiaba, por algo en especial, seguramente por estar con otro varón. Pero es probable que te la devuelva con otra foto, esa que le dijiste: “bórrala”, pero él se la guardó y ahora la exhibe tan orgulloso.

También puedes poner canciones y que la gente que está en ese momento lo vea, en especial esa otra persona.

En fin, que las nuevas tecnologías también intervienen en las relaciones. Bueno, la verdad es que todo interviene en las relaciones. Los juegos de MSN suelen agravar una situación, por ejemplo esos momentos de: “tú no me saludas, pues yo tampoco” y así días y días sin hablar. Parece una tontería, pero es una de esas cosas que enfada a la gente.

Con lo fácil que sería:
Él: holaaaaaaaa
Él: qtal?
Tú: hola!
Tú: bien y t?
....

lunes, 8 de octubre de 2007

Más es menos


Hoy dedicamos la página para todas aquellas que en algún momento de su relación han pensado que sus parejas se contradicen o que han sufrido un cambio de comportamiento de 180 grados. ¿Por qué?, os preguntaréis; mi teoría: miedo al compromiso y a tomar decisiones por sí solos. En vuestra vida amorosa seguro que os habréis encontrado con algún que otro espécimen que os ha dado a entender su total entrega a la relación, comportándose como la pareja ideal y, después de un tiempo os habéis dado cuenta que todo ha cambiado, que lo que parecía ser un cuento de hadas se ha convertido en una peli de terror: sí chicas, os encontráis ante el típico tío con miedo al compromiso, aquel que ya deja de llamaros, ya no os envía esos románticos mensajes por los que os derretíais, que ya no os da las buenas noches y que ni siquiera se molesta en preocuparse por cómo os ha ido el día. En esa fase es cuando te planteas enviarle a tomar viento, pero, ingenua de ti, decides aguantar y piensas: ya cambiará. Pero lo cierto es que: 1) o te está provocando para que le dejes, o 2) te conoce tanto que ya no se molesta en esos pequeños detalles (la rutina ha corrompido vuestro amor), o 3) tiene miedo a ir más allá (está acojonado) y decide rendirse, abandonar (ellos son así) y no molestarse en esforzarse más (¿pa qué?, pensarán).
En este caso, aquello que siempre hemos creído, la famosa frase de: menos es más queda invertida a más es menos, es decir, cuando más esperas de tu chico, cuando piensas que estás en el mejor momento de tu vida amorosa, menos te da! Pero: ¿¿¿no se dan cuenta???
En fin, para este caso, como para los demás, tendremos que acudir a algún especialista (¡Iker ayúdanos!) que nos ilustre en el largo camino de las relaciones de pareja.

sábado, 6 de octubre de 2007

¿Qué parte de NO no entiendes?

Aquí llega una nueva entrega de nuestro blog. Hoy hablaremos de por qué los hombres no entienden un NO por respuesta.

Como ya decíamos en la entrada anterior, parece que mujeres y hombres pertenecen a planetas diferentes. Igual estas diferencias afectan también al idioma y hablamos lenguas distintas. El “no” femenino se traduce en un “si” en el mundo masculino.

En este problema tienen mucho que ver las películas y la televisión. En cuántas películas o series de televisión hemos visto a un grupo de hombres hablando de la psicología inversa de la mujeres. Comentando entre ellos que cuando decimos que no es que si y viceversa. ¡Cuánto daño ha hecho la ficción en este asunto!

Seguro que a todas nos ha pasado alguna situación de este tipo. Le dices a un hombre que no haga una cosa para que la haga. Igual es algo que no ha hecho nunca, pero basta que se lo digas para que se plantee la posibilidad de llevarlo a cabo.

No me llames, no vengas, no hagas eso,... Estas frases típicas en sus cabezas se traducen por: llámame y cuanto antes mejor, ven y pronto y hazlo lo antes que puedas.

Una cosa chicos, lo de la psicología inversa de las mujeres sólo existe en las películas. Igual deberían de poner un subtítulo de: “realizado por profesionales, no llevarlo a cabo” como en los anuncios de coches o de experimentos.
“Nada chicas, que les hablas en cristiano y no te entienden” (un saludo a la creadora de la frase si lo lee). Hablaremos con alguna editorial para que cree el diccionario: lenguaje femenino-lenguaje masculino, lenguaje masculino-lenguaje femenino. Seguro que hay más de una interesada porque el éxito está asegurado por ambas partes.

viernes, 5 de octubre de 2007

¿Qué está pasando con los hombres? Los rayos solares afectan al comportamiento masculino

Después de nuestras experiencias veraniegas, hemos llegado a la conclusión de que no entendemos a los hombres. El verano les afecta gravemente.
La idea de abrir este blog surgió cuando un grupo de amigas nos reencontramos tras el verano y nos contamos como había ido todo. Nos dimos cuenta que todas había padecido el mismo mal: no entendíamos a los hombres.
En estos intensos meses veraniegos, nos hemos dado cuenta de que o son unos cabrones o son cortos. La pregunta que nos hacemos es: ¿qué está pasando con el sexo masculino?
Como dice John Gray, Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus. Somos de planetas completamente diferentes. Pero nos preguntamos: ¿por qué ahora?, ¿por qué a nosotras?, ¿por qué a todas?
No sabemos si ha sido casualidad o es que en verano sus cerebros encogen. Amigas, esta puede ser la solución. Tanto sol no es bueno para ellos, exacto. Es necesario que hagan una campaña, como la de la gripe, para que los hombres se protejan, que se pongan gorra o algo. Si no perderán sus ideas, vamos las pocas ideas que tienen de normal.
El verano les afecta y adoptan comportamientos extraños. Así es, cuando empiezan una relación, todo parece idílico, son cariñosos, amables,... pero luego sufren una extraña mutación propia de un expediente X. Nos hemos planteado llamar a Iker Jiménez para que nos dé una explicación de este fenómeno paranormal o que nos lo explique como varón que es.
Tras estos meses estivales, el resultado de nuestros amores veraniegos es el siguiente: uno cura, uno que se casa y otro que no da señales de vida. Pero que se puede esperar, son hombres.
Así comienza nuestra blog en el que hablaremos de nuestras relaciones con el sexo masculino, todo un mundo por descubrir.

 
eXTReMe Tracker