No sé por qué pero siempre te encuentras en medio de mis relaciones con otros chicos… ¿Por qué será? Hasta tú te lo preguntas…
Una pareja normalmente se forma por dos personas, pero a veces surgen sombras que hacen que esa pareja no funcione porque aparece una tercera. Lo que pasa es que esta tercera personita está con su “corazón ocupado”, pero ello no le priva de meterse en medio de otras… Por si acaso. Y lo único que consigue es rayarte y rayar al personal.
Tú con tu “corazón ocupado” que “daría lo que fuera porque fuese en otro momento” te niegas a salir de mi vida y sin quererlo ni beberlo te encuentro siempre involucrado de alguna manera en mis relaciones. Pretendes convertirte y, en ocasiones lo consigues, en esa persona especial que suele haber en tu vida. Pero no podemos dar ni un sólo paso más. O eso al menos es lo que parece.
Siempre eres tú quien me busca aún sabiendo que supuestamente estás “ocupado” y aún sabiendo que hay una persona especial en mi vida. Te empeñas en negar o no querer admitir lo evidente, pero a mí y a los demás no nos engañas.
Engañarse a uno mismo no es bueno, pero lo es menos engañar a una tercera persona y más si se supone que le tienes cierto cariño.
No juegues conmigo.
Ni con ella.
No juegues con fuego.
jueves, 6 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
¿Qué es como el perro del hortelano? Que ni come ni deja comer
Publicar un comentario