Me gustaría que me dieran el teléfono o la dirección del imbécil que inventó este maldito juego. No sabe cuánto daño ha hecho al mundo y sobre todo a las relaciones de pareja. Seguro que fue uno de esos japoneses que se pasan el día metidos en sus habitaciones navegando por Internet o jugando a la Play y que no salen ni para comer con su familia.
Se trata de un juego que simula los partidos de la liga española, de la selección y de otras ligas del mundo. Escoges un equipo, haces una alineación y empiezas a jugar. Tiene las voces de los comentaristas del Carrusel Deportivo y cada año se afanan para que el muñequito de Ronaldinho se parezca más al auténtico, sí, le ponen esos dientes tan característicos y baila cuando marca un gol.
Cuando comienzan a jugar se quedan completamente abducidos por la pantalla. Si les preguntas cualquier cosa te van a dar la razón como a los locos porque han activado el chip de respuesta automática de mover la cabeza asintiendo cuando alguien les dirige la palabra.
Un día te plantas y les preguntas que tiene ese maldito juego y te contestan que es muy divertido y te invitan a que juegues una partida para que lo compruebes. Y tú, decides probar a ver que tiene eso de divertido. Coges el mando y ves un montón de botones con crucesitas, circulitos, cuadraditos, joystics,… y no sabes cual tienes que tocar para que el muñequito ande. Y él te empieza a dar las instrucciones rápidamente: para chutar tienes que darle a éste y a éste, para pasar la pelota a otro jugador a no sé que, para lo otro tal… ¿lo has entendido? Y tú dices que sí con cara de me puede repetir, pero lo que harás será tocar todos los botones a la vez a ver lo que ocurre. Al final sin saber muy bien cómo acabas ganándole y se enfada (y no respira), ellos son así. Nunca aceptarán que les ganes en su terreno.
A pesar de la victoria sigues sin entender que gracia tiene para que se pasen horas y horas jugando y que incluso el dichoso PRO tenga más importancia que quedar contigo. La maquina tiene una jerarquía superior.
Tienen tal vicio que si tú les llamas a las 6 de la mañana, no te dirán que estaba durmiendo, te dirá: “eiii, estaba echando una partida de PRO, jejje”.
Para poder pasar un rato con él, le tendrás que dejar tu Play y tu televisión, así lo conseguirás atraer más que con tu presencia. Ya sabes si no tiene Play ni jueguecito pídeselo a los reyes, porque es la única forma de pasar un rato juntos.
Se trata de un juego que simula los partidos de la liga española, de la selección y de otras ligas del mundo. Escoges un equipo, haces una alineación y empiezas a jugar. Tiene las voces de los comentaristas del Carrusel Deportivo y cada año se afanan para que el muñequito de Ronaldinho se parezca más al auténtico, sí, le ponen esos dientes tan característicos y baila cuando marca un gol.
Cuando comienzan a jugar se quedan completamente abducidos por la pantalla. Si les preguntas cualquier cosa te van a dar la razón como a los locos porque han activado el chip de respuesta automática de mover la cabeza asintiendo cuando alguien les dirige la palabra.
Un día te plantas y les preguntas que tiene ese maldito juego y te contestan que es muy divertido y te invitan a que juegues una partida para que lo compruebes. Y tú, decides probar a ver que tiene eso de divertido. Coges el mando y ves un montón de botones con crucesitas, circulitos, cuadraditos, joystics,… y no sabes cual tienes que tocar para que el muñequito ande. Y él te empieza a dar las instrucciones rápidamente: para chutar tienes que darle a éste y a éste, para pasar la pelota a otro jugador a no sé que, para lo otro tal… ¿lo has entendido? Y tú dices que sí con cara de me puede repetir, pero lo que harás será tocar todos los botones a la vez a ver lo que ocurre. Al final sin saber muy bien cómo acabas ganándole y se enfada (y no respira), ellos son así. Nunca aceptarán que les ganes en su terreno.
A pesar de la victoria sigues sin entender que gracia tiene para que se pasen horas y horas jugando y que incluso el dichoso PRO tenga más importancia que quedar contigo. La maquina tiene una jerarquía superior.
Tienen tal vicio que si tú les llamas a las 6 de la mañana, no te dirán que estaba durmiendo, te dirá: “eiii, estaba echando una partida de PRO, jejje”.
Para poder pasar un rato con él, le tendrás que dejar tu Play y tu televisión, así lo conseguirás atraer más que con tu presencia. Ya sabes si no tiene Play ni jueguecito pídeselo a los reyes, porque es la única forma de pasar un rato juntos.
Canción: el partido de fútbol
Por qué, por qué…
los domingos por el fútbol me abandonas
no te importa que me quede en casa sola.
no te importa
por qué, por qué…
no me llevas al partido alguna vez!
Quizás quizás…
tú me mientes al decir que vas al fútbol
es seguro que lo empleas como excusa
es seguro
quizás quizás…
yo me entero alguna vez de la verdad!
Te seguiré y comprobaré si con otra vas,
no me engañarás
contigo iré y si no es así, tu verás…con mama, mama, mama volveré!
Por qué, por qué…
los domingos por el fútbol me abandonas
no te importa que me quede en casa sola.
no te importa
por qué, por qué…
no me llevas al partido alguna vez!
Quizás quizás…
tú me mientes al decir que vas al fútbol
es seguro que lo empleas como excusa
es seguro
quizás quizás…
yo me entero alguna vez de la verdad!
Te seguiré y comprobaré si con otra vas,
no me engañarás
contigo iré y si no es así, tu verás…con mama, mama, mama volveré!
No hay comentarios:
Publicar un comentario