viernes, 28 de diciembre de 2007

Excepción

¿Cuántas veces habréis escuchado las palabras “este chico te conviene”?...es una de las cosas que más rabia me dan! Porque generalmente tienen razón, conoces a un chico y parece que sea de otra galaxia por cómo se comporta: no hace más que soltarte cumplidos, piropos y es muy cariñoso contigo, es atento, se preocupa por tus estudios, por tu vida, te llama, te invita a todo. Pero falla algo en ti…piensas que es todo muy raro, que exista alguien así en esta vida cuando ya te han pasado tantas cosas negativas con los tíos, es algo increíble y piensas que tarde o temprano saldrá mal por algún motivo. Además poco a poco que sea tan atento y simpático ¡te agobia! y la excepción que pensabas haber encontrado resulta que no te gusta lo más mínimo y te cabreas contigo misma por ello, porque siempre eliges a los más cabrones, insensibles y asquerosos que te hacen sufrir y para una vez que va todo bien tú eres la que no lo tiene claro. Pero parece ser que los cerdos son los más atractivos, deben segregar algún tipo de feromona fuera de lo corriente, algo que atrae a las chicas tan inocentes como yo y que nos deja atontadas.
Entonces es cuando pienso: ¿seré masoquista? Parece que sí…porque como ya comentamos en una entrada anterior…si en aquellos tiempos no sabíamos elegir a las barbies…¿cómo vamos ahora a saber elegir a nuestra pareja? (ver: Si no sabemos elegir a las barbies ¿cómo coño vamos a escoger al kent?). Además parece que cuando todo el mundo te dice, este chico te conviene, es el ideal para ti, es muy buen chico, tienes que salir con él, menos te atrae esa persona, menos piensas en él como algo más. Es así de jodido esto, lo prohibido, lo que no podemos tener nos gusta, y lo que vemos que siempre está ahí y que podemos alcanzarlo pierde atractivo porque no tiene nada novedoso…¡vaya putada!

Por eso chicas, yo desisto, me jubilo, me retiro, me rindo…está comprobado que no sé elegir y que las excepciones no me van, yo voy a los cabrones y no escarmiento. Espero que vosotras seáis más listas que yo…

jueves, 27 de diciembre de 2007

No me prometas nada

Una promesa: “expresión de la voluntad de dar a alguien o hacer por él algo” (RAE). Porque no hay cosa que te haga sentir más tonta que una promesa que no vale nada, que nunca llega. Sobre todo cuando esa promesa viene de una persona importante en tu vida. Por favor, si no eres capaz de prometer nada, ni te molestes.

¿A quién no le han hecho una promesa que nunca ha visto cumplida? Simples promesas, pero que nunca llegan a cumplirse. Una llamada, un mensaje, te iré a buscar, no lo haré más, te escucho…TE LO PROMETO. Miedo da esta expresión y, más, cuando te lo repiten hasta la saciedad. Pero una decide confiar en la otra persona porque una promesa es una promesa y ¿de qué sirve una promesa si no es para cumplirla?

Sin embargo, ya sabemos como son los hombres: simples. Y además de simples, mentirosos. ¿Quién no está esperando todavía una respuesta, una explicación, una llamada, un mensaje, una visita etc. de ese chico que un día le prometió algo?
Ya no sólo le hace sentir tonta a una el hecho de que la otra persona no sea capaz de cumplir una simple promesa, sino el hecho de no ser capaz de dar la cara. Sí, porque además de simples y mentirosos, los hombres son cobardes. Te prometen la luna, pero luego ni hay luna ni estrellas ni nada. Sólo una promesa que un día te hicieron y que nunca llegas a verla cumplida.

Por favor, prométeme que nunca me vas a prometer nada.


Tu m'as promis
et je t'ai cru

Tu m'as promis le soleil en hiver et un arc en ciel
tu m'as promis le sable doré j'ai reçu une carte postale
tu m'as promis le ciel et la terre et une vie d'amour
tu m'as promis ton coeur ton sourire mais j'ai eu des grimaces

tu m'as promis
et je t'ai cru

tu m'as promis le cheval ailé que j'ai jamais eu
tu m'as promis le fil d'Ariane mais tu l'as coupé
tu m'as promis les notes de Mozart pas des plats cassés
tu m'as promis d'être ta reine, j'ai eu pour sceptre un balai

tu m'as promis
et je t'ai cru
tu es foutu
tu-tu-tu...
tu es foutu
tu-tu-tu ...

je ne sais pas ce qui se passe
mais je sais pourquoi on m'apelle mademoiselle pas de chance…

miércoles, 26 de diciembre de 2007

A quién debes conocer antes de encontrar a tu “hombre ideal"

Abróchate el cinturón y prepárate para un viaje turbulento. Estás a punto de pasar un mal trago, pero no te conviene escaquearte. Si crees que ha llegado la hora de que tu príncipe azul entre por la puerta, antes necesitas echar un vistazo a tu pasado y a todas esas ranas que has tenido que besar.
De hecho, algunos psicólogos insisten en que hay exactamente nueve tipos de amores equivocados que cada chica debe vivir antes de encontrar al único y verdadero. Puede que no hayas alcanzado la cifra mágica, pero seguro que en tu vida has contabilizado, al menos, tres grandes fracasos.
Así que si quieres saber qué es lo que realmente buscas en un hombre, bucea un poco en tu historia sentimental y saca las conclusiones pertinentes.
1 Mr. Increíble:
Tiene un aire a lo George Clooney y a su lado te sientes la mujer más feliz del mundo. Lógico; es taaaaaaan atractivo… Después, cuando te deja (porque lo hará, no falla), te ves fea, gorda y -lo peor-, llena de inseguridades.
No te desesperes y convéncete de que Mr. Increíble sólo te hará sentir como una basura si ya pecabas de falta de confianza antes de conocerle. Aprende de la experiencia y déjalo atrás, sobre todo porque este hombre puede ser flor de un día.
2 El hombre “maduro”:
Ruth lo define muy bien: “Yo tenía 21 años y Manu 36. Prefería salir con chicas jóvenes porque no se entendía con la gente de su edad. Imagino que necesitaba a alguien fácilmente impresionable, que se quedara obnubilada viéndole jugar al paddle o demostrar lo mucho que sabía de vinos”. Es cierto. El hombre maduro no busca una igual.
De hecho, enseguida te dejará por otra más joven. Pero, en el caso que nos ocupa, fue Ruth quien dejó a Manu. ¿La excusa? Ella quería acabar Derecho y opositar a juez y él estaba empeñado en que Ruth abandonara los estudios y empezara a trabajar con él en su negocio de restauración. Años más tarde, se volvieron a encontrar. Manu seguía jugando aceptablemente al paddle, había ampliado su cultura enológica y salía con una estudiante de Bellas Artes de ¡19 años! La vida sigue igual…
3 El soltero recalcitrante:
Una joya: guapo, divertido, con un trabajo que para sí quisieran muchos… demasiado bueno para ser verdad. Y es que a priori este chico parece tu sueño hecho realidad; un sueño que mutará en pesadilla en apenas tres meses. De hecho, el soltero recalcitrante de María apenas le llegó al mes y medio. “Pablo era publicista, vivía en un ático maravilloso en pleno centro de Madrid y conducía un Mercedes todoterreno con los cristales tintados. Por aquel entonces yo tenía 31 años y nunca había conocido a un hombre tan perfecto. Me parecía todo tan bonito que me resistí a tener sexo con él en la primera cita para mantenerle intrigado e ir enganchándole poco a poco. El problema es que Pablo es de los que no se dejan enganchar.” “Un día me telefoneó al trabajo -continúa María-. Me dijo que había conocido a otra chica que le gustaba más. Así, tal cual, sin anestesia. Durante un tiempo guardé como reliquias todo lo que él había tocado: los discos que le gustaban, sus bombones favoritos…”
El soltero recalcitrante es atractivo porque parece tenerlo todo bajo control. Y es ahí donde radica el problema. Te convence de que para él sólo existes tú hasta que, si tienes suerte, un día descubres un sujetador que no es el tuyo en el cesto de la ropa sucia. Y hablamos de suerte porque al menos así tendrás un motivo para dejarlo tú antes de que sea él quien te rompa el corazón.
4 El colega:
Confiésalo: saliste con él sólo porque estaba disponible. Jamás se lo presentarías a tus padres ni a tus compañeros de trabajo. No es el hombre de tu vida; sólo pasaba por allí. Clara lo cuenta así: “El mío se llamaba Román. Lo único que teníamos en común era que nuestras familias veraneaban en el mismo pueblo de Ávila y estrechábamos lazos cuando nos veíamos en las noches más cálidas algo pasados de copas”. Ambos sabían que lo suyo nunca iba a llegar a buen puerto. Años después, Clara todavía se resiste a incluirlo en su lista de ex. Por algo será…
5 El lapa:
Este chico te adora y vive por ti y para ti. Te envía flores, te baja películas de internet y hasta te compra ropa. En la primera noche ya te propone una comida con su familia y te dice aquello de que quiere que seas la madre de tus hijos. Y cuidado, porque no bromea. Va tan en serio que te seguirá a todas partes cual perrito faldero. Justo lo que le ocurrió a Mónica con su novio de la universidad. “Diego era un poquito pelma, la verdad. No me dejaba ni a sol ni a sombra. Al final, tuve que pedirle a uno de mis amigos que le dijera que me había visto enrollándome con otro. Diego se ofendió muchísimo y ni siquiera me pidió explicaciones; simplemente dejó de hablarme.” Aprende la lección y envía tu mensaje alto y claro aunque debas prescindir de esa ropa tan estupenda que el bueno de tu novio te compraba a golpe de tarjeta. Efectos colaterales, ya sabes.
6 El desvalido:
Pobrecito. Sin duda, el amor de tu vida hasta que su sucesor entró por la puerta. Lorena, nos cuenta que “su” Antonio “era un hombre bastante complicado, aunque tardé tiempo en darme cuenta. Al parecer, arrastraba algún trauma infantil y yo era la primera novia formal que ostentaba tal título en 29 años de vida. Inocente de mí, pensé que el cariño que sentía por él podría curar todas sus heridas. No me daba cuenta de que era un inmaduro incapaz de mantener una relación sana”. Lógicamente, toda mujer que pase por una experiencia así quiere adjudicarse el papel de salvadora. Pero sólo conseguirá su objetivo si su pareja quiere ser salvada. Un consejo: dedica tu energía a alguien que de verdad aprecie tus esfuerzos.
7 El yogurín:
Guapo y sin malear, este chico tiene una energía sexual envidiable. A los 33 años, Sofía se enamoró de Teo, un chaval de 20 con aire de rockero incomprendido. En la cama resultaba hasta agotador, pero salir con alguien tan condenadamente guapo (¡y joven!) puede tener sus incovenientes. Para empezar, es un subidón que un chaval así se fije en una mujer bastante mayor que él. Y recalcamos lo de “para empezar”, porque la cosa se complica a medida que la relación avanza y se acaban los temas de conversación. Eso sí, para pasar un rato, digamos, entretenido, está mejor que bien.
8 El juerguista:
“Conocí a Andrea, un italiano imponente, en Ibiza durante el verano de 2006 -cuenta Cristina-. Lo típico. Noches de juerga, amaneceres en la playa y mucho chill out. Todavía le echo de menos. Incluso añoro ese tatuaje tan especial que tenía en… bueno, ahí.” El juerguista es, sin duda, el tipo más divertido de la Tierra. El problema es que no parece digno de confianza y, sobre todo, que hay que recordarle que se ponga un condón. Siempre. Así que si te topas con uno, sácale el mayor partido, pásalo bien y, por favor, toma precauciones.
9 El supervitaminado:
Enhorabuena, has topado con Super Ratón. Este tipo es un adicto al gimnasio y la primera noche que pases en su casa descubrirás que su nevera es un templo de la vida sana: comida biológica, botes de proteínas, alimentos ricos en vitaminas y minerales… ¿Nuestro consejo? Bájate en la gasolinera más cercana, cómprate unas barritas de chocolate y echa a correr. Salir con un muchacho tan sanote es como hacerlo con una adolescente aquejada de problemas alimentarios. Moraleja: nunca te enredes con un hombre incapaz de hincarle al diente a una hamburguesa o unas patatas bravas.


COSMOPOLITAN, SEPTIEMBRE DE 2007

domingo, 23 de diciembre de 2007

PRO EVOLUTION SOCCER, NO HAY MÁS QUE DECIR…

Me gustaría que me dieran el teléfono o la dirección del imbécil que inventó este maldito juego. No sabe cuánto daño ha hecho al mundo y sobre todo a las relaciones de pareja. Seguro que fue uno de esos japoneses que se pasan el día metidos en sus habitaciones navegando por Internet o jugando a la Play y que no salen ni para comer con su familia.
Se trata de un juego que simula los partidos de la liga española, de la selección y de otras ligas del mundo. Escoges un equipo, haces una alineación y empiezas a jugar. Tiene las voces de los comentaristas del Carrusel Deportivo y cada año se afanan para que el muñequito de Ronaldinho se parezca más al auténtico, sí, le ponen esos dientes tan característicos y baila cuando marca un gol.
Cuando comienzan a jugar se quedan completamente abducidos por la pantalla. Si les preguntas cualquier cosa te van a dar la razón como a los locos porque han activado el chip de respuesta automática de mover la cabeza asintiendo cuando alguien les dirige la palabra.
Un día te plantas y les preguntas que tiene ese maldito juego y te contestan que es muy divertido y te invitan a que juegues una partida para que lo compruebes. Y tú, decides probar a ver que tiene eso de divertido. Coges el mando y ves un montón de botones con crucesitas, circulitos, cuadraditos, joystics,… y no sabes cual tienes que tocar para que el muñequito ande. Y él te empieza a dar las instrucciones rápidamente: para chutar tienes que darle a éste y a éste, para pasar la pelota a otro jugador a no sé que, para lo otro tal… ¿lo has entendido? Y tú dices que sí con cara de me puede repetir, pero lo que harás será tocar todos los botones a la vez a ver lo que ocurre. Al final sin saber muy bien cómo acabas ganándole y se enfada (y no respira), ellos son así. Nunca aceptarán que les ganes en su terreno.
A pesar de la victoria sigues sin entender que gracia tiene para que se pasen horas y horas jugando y que incluso el dichoso PRO tenga más importancia que quedar contigo. La maquina tiene una jerarquía superior.
Tienen tal vicio que si tú les llamas a las 6 de la mañana, no te dirán que estaba durmiendo, te dirá: “eiii, estaba echando una partida de PRO, jejje”.
Para poder pasar un rato con él, le tendrás que dejar tu Play y tu televisión, así lo conseguirás atraer más que con tu presencia. Ya sabes si no tiene Play ni jueguecito pídeselo a los reyes, porque es la única forma de pasar un rato juntos.
Canción: el partido de fútbol

Por qué, por qué…
los domingos por el fútbol me abandonas
no te importa que me quede en casa sola.
no te importa
por qué, por qué…
no me llevas al partido alguna vez!
Quizás quizás…
tú me mientes al decir que vas al fútbol
es seguro que lo empleas como excusa
es seguro
quizás quizás…
yo me entero alguna vez de la verdad!
Te seguiré y comprobaré si con otra vas,
no me engañarás
contigo iré y si no es así, tu verás…con mama, mama, mama volveré!

sábado, 22 de diciembre de 2007

Definitivamente, la gente está un poco “suelta”

El resultado de nuestra encuesta lo deja bastante claro, la gente está un poco “suelta”. Una vez finalizado el tiempo disponible para votar, podemos observar, un resultado final de 20-0. Con un total del 100% de los votos escrutados se puede decir que tod@s estamos de acuerdo en que algo está pasando.

No sabemos si será la canela de los dulces navideños o que le han echado algo al agua de la que tod@s bebemos. Habrá que tener cuidado estos días, porque el mundo está completamente revolucionado.

Gracias a todos los que han participado en nuestra encuesta. Próximamente más preguntas para tratar de entender qué está pasando con los hombres.

jueves, 20 de diciembre de 2007

SI NO SABEMOS ELEGIR LAS BARBIES, ¿CÓMO COÑO VAMOS A ESCOGER AL KENT?

Cuando éramos pequeñas nos pasábamos el día rodeadas de las muñecas barbies: peinándolas, cortándoles el pelo, vistiéndolas, bañarlas,… Todo el día con la muñequita a cuestas. Estábamos deseando que llegara Navidad o nuestro cumpleaños para que nos trajeran una nueva para la colección. Y entonces nos preguntaba mamá: «Hija, ¿qué barbie quieres?» y nosotras nos pasábamos horas mirando el escaparate o el catálogo de El corte inglés sin saber cual escoger, era una decisión muy difícil.

Ahora las barbies se han quedado guardadas en una caja con todos sus complementos: con su coche descapotable, la mansión, la moto,… Ahora ya no queremos a la barbie, queremos al Kent. Pero claro, si nunca hemos sabido escoger una muñeca, ¿cómo vamos a saber escoger a un hombre?

Estaba clarísimo y nuestras madres lo tenían ya claro cuando nos veían indecisas ante dos muñecas: «ay hija, si no sabes escoger una muñeca, ¿cómo vas a saber escoger un novio?»

Ahora entendemos esa teoría. Si dudamos ante un trozo de plástico cómo no vamos a dudar ante un ser que cambia de opinión cada dos por tres, que no sabe lo que realmente quiere en esta vida, que por no saber no sabe ni comprarse unos calzoncillos él sólo. Realmente no sabe ni quién coño es, es un dilema con patas.

Esta vez, la culpa de no saber elegir no es nuestra es que ellos mismos no se aclaran y no nos dan ninguna pista sobre como son, por lo menos las barbies tenían escritas por detrás una serie de características que explicaban lo traía, tenía o hacía. Ellos no.

Por favor, aclaraos y nos haréis la vida un poquito más fácil

Canción: Barbie girl de Aqua
Hi Barbie
Hi Ken
Do you wanna go for a ride?
Sure Ken
Jump In...

(Chorus)
I´m a barbie girl, in a barbie world
Life in plastic, it´s fantastic.
you can brush my hair, undress me everywhere.
Imagination, that is your creation.

Come on Barbie, let´s go party!

(Chorus)

I´m a blond bimbo girl, in a fantasy world,
Dress me up, make it tight, I´m your darling.

You are my doll, rock´n´roll, feel the glamouring thing,
kiss me here, touch me there, hanky panky.

You can touch, you can play, if you say "I´m always yours"

uu-oohuh..

(Chorus)

Come on Barbie, let´s go party!
(4 times)

Make me walk, make me talk, do whatever you please,
I can act like a star, I can beg on my knees.

Come jump in, be my friend, let us do it again,
hit the town, fool around, let´s go party

You can touch, you can play, if you say: "I´m always yours"
You can touch, you can play, if you say: "I´m always yours"

Come on Barbie, let´s go party!
(4 times)

(2x Chorus)

Come on Barbie, let´s go party!
(4 times)

Oh, I´m having so much fun!
Well Barbie, we just getting started.
Oh, I love you Ken

viernes, 14 de diciembre de 2007

¿Con quién nos comeremos los turrones?

Tras varias semanas sin renovar nuestro querido blog, nos disponemos a reanudar nuestra actividad, lo sentimos pero los estudios nos tienen ahogadas. En estos momentos estamos más agobiadas por los trabajos y exámenes que por los hombres, por muy increíble que parezca.
La verdad es que en estas dos semanas nos hemos planteado esta pregunta: ¿con quién nos comeremos los turrones? Sí, es nuestra forma de plantearnos como va a ser nuestro futuro más cercano tras nuestros varios desengaños amorosos. Tras varias charlas en el bar, entre cerveza y cerveza, hemos llegado a la conclusión que lo mejor será dejar de buscar a esa media naranja, al príncipe azul o el chico idea y conformarnos con el “menos malo”.
Vista la pasividad en la que viven nuestros queridos “amiguitos”, que creemos que les pinchan y no sangran, porque no tienen ni sangre ni sentimientos en su interior, nos hemos dado cuenta que hay más peces en el mar. Así que o espabiláis o sacaremos la caña de pescar a ver que es lo que cae estas navidades.
Tanto pensar en un único cerdo al que idolatras, no nos habíamos dado cuenta que había más en la piara. Y además, el resto de cerditos están dispuestos a hacernos caso, cosa que vosotros no hacéis. Así que visto lo visto habrá que ponerse a su nivel: pasar de pensar sólo en una persona y “zorrear” con todos.
Ahora llega la época navideña y no hablamos de ella por ser una fiesta de felicidad y fraternidad, NO. En Navidad hay fiestas, muchas fiestas… en especial Nochevieja. Yo propongo sacar la minifalda (a pesar del frío), un buen escote y un par de cubatas y ya está la noche resuelta. Si será por hombres…
Esto, ¿Qué es? ¿Un ultimátum? Pues va a ser que sí. Hartas de estar todo el día a la expectativa, pendientes de un mensaje, una llamada, el MSN,… nos hemos dado cuenta de que el mundo no se acaba en vosotros. Sólo nos planteáis dudas sobre nuestra relación y nosotras queremos saber con quien nos vamos a comer el turrón. Si no eres tú, pues otro estará dispuesto.

lunes, 3 de diciembre de 2007

¿Qué tienes en la cabeza?

Me gustaría meterme en tu mente, un minuto, un segundo o el tiempo que pudiera para entender tus actitudes, quizá así comprendería por qué puedes ser capaz de hacerme sentir tan bien y a la vez tan mal. Si no quieres nada de mí, si no te interesa mi compañía; ¿por qué me sigues enredando con tus tonterías? ni una piedra aguantaría esta situación, ¿es que no tienes sentimientos?
La verdad es que por mi parte está confirmadísimo que la mayoría de los tíos son de otra especie, que los hicieron con un molde distinto al de las mujeres, pero que muy muy muuuuuuuuuuuuy distinto. Entiendo que si conoces a una persona en una noche de esas locas que todos hemos tenido pues no te importe pasar de ella al día siguiente, hasta ahí lo puedo asimilar, pero a alguien con quién se supone que tienes un interés, una relación especial eso si que ya no tiene sentido, eso, bajo mi punto de vista es ser un egoísta, egocéntrico y tener muy mala leche.
He llegado a la conclusión que cuando están contigo sólo piensan en quitarte la ropa, sea como sea, así que si hay que mentir y decir que eres una persona importante para ellos pues lo dicen y así reciben su recompensa, creo que desde que nacen en su celebro sólo hay una sucesión de películas porno que desean imitar. Pero para nosotras un momento de placer se traduce en meses y meses de sufrimiento y de rayaduras mentales que no llevan a ningún sitio, pero ¿cómo evitarlas? cómo pasar de todo y después de haber estado haciendo cosas alucinantes durante todo un día con él no sentir nada, ni frío ni calor aunque te quemen o te pongan en una nevera, levantarte al día siguiente y sentirte bien y no pensar en si me llamará, en qué estará haciendo, en si pensará en mí...

Por favor, si algún hombre de los asiduos del blog tiene la respuesta a ¿qué tenéis en la cabeza? que nos conteste, alo mejor así yo podría actuar, pensar y hacer lo mismo que ellos y sería un poco menos neurótica.
 
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